quizá tu mejor amiga,
tu leal compañera de viaje.
Echo de menos tu voz
mezclándose con ella cada día,
haciendo el amor con la poesía,
remendando mi alma y las almas.
Con Espíritu verdadero
a todos nos conduces por entero,
bendita sea la razón
que detrás de todo habita,
y que a lo largo del sendero
tu disparo de luz bienhechora
sea un acicate certero.
Tus melodías son las canciones
que el coro celeste invoca,
y así, cantando de tu boca,
acercamos nuestra humilde voz
a cantar cada uno cuando nos toca,
curándonos del abandono y el olvido,
con el cierto recuerdo del Amor.
J.Javier Fernández ~ PoetaVerdamir
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