La realidad no es este tiempo,
ni tiempo es el lugar, posiblemente,
porque la realidad no es sino calidad
de ser real, de no ser una apariencia,
y por lo tanto, no conducir al engaño.
Si es que ansiamos liberación,
la alcanzaremos como herman@s,
pues la soledad es el reino de lo falso
y de la separación. Hemos de colaborar.
Al triste encuentro de la ilusión,
de la ilusión como autoengaño o proyección,
pongámosle una esencia de rosamor y pachulí
y perdonemos el rubor imberbe de quien aprende,
a convivir.
J.Javier Fernández ~ PoetaVerdamir