Comienzo, por pensar,
que la vida es un hecho
que siempre nos debería constar.
¿Por qué vestir a la Diosa
como a la muerte, de olvido?
¿Quiénes tratan de asirse
al pecho luminiscente
suficiente, munificente?
Lo intentan, -cada vez
mayor sofisticación-
mas al Espíritu,
sólo se le oye
en la canción.
Abre tu plexo solar,
extiende tus abrazos
por entre el frío mundanal.
Sé valiente,
no me digas ahora
que prefieres el fin.
J.Javier Fernández ~ PoetaVerdamir
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